Thursday, December 14, 2006

La Dirigencia Demócrata Cristiana, la CIA y el golpe en Chile.

La Dirigencia Demócrata Cristiana, la CIA y el golpe en Chile.

Pablo Ramirez T
Enviado por Pablo Ramirez T el 14 Diciembre, 2006 - 11:41
Medios | Política | Todo el país

Chile: Revelan que la DC recibió fondos de EE.UU hasta después del golpe. La dirigencia demócrata cristiana, la CIA y el golpe. Comentario escrito por Loreto Daza y publicado en la fogata digital. Peter Kornbluh, director del Departamento de Chile de los Archivos de Seguridad de EE.UU. y uno de los impulsores de la desclasificación de documentos de ese gobierno, revive a base de comunicaciones secretas entre la CIA y la embajada norteamericana, entre otros protagonistas, hitos desconocidos del gobierno de Pinochet. El 12 de septiembre de 1973, la chilena Eliana Loveluck llegó llorando a clases en una escuela secundaria en Michigan, Estados Unidos. Había pasado la noche escuchando las escalofriantes noticias que llegaban desde Chile. Entre los compañeros que oían atónitos su relato estaba Peter Kornbluh, quien después se convertiría en su esposo y, como director del National Security Archive, en uno de los principales impulsores de la declafisicación de archivos secretos de EE.UU que revelan la acción norteamericana en Chile.

¿Cuál fue la participación de Estados Unidos en el golpe?

Ayudó a crear un clima de golpe en Chile, una situación de caos y agitación que empujó a los principales actores del golpe (los militares, la DC y la derecha) hacia un fin violento del gobierno de Allende. Pero la CIA no participó directamente. En Washington la CIA y el Departamento de Estado estaban preocupados de que los militares, bajo el comando del general Prats, no estaban listos para un golpe. La CIA creía que eran necesarias dos condiciones para un golpe exitoso: la salida de Prats y que la DC abandonara las negociaciones con la UP. Considerando los miles de dólares que la CIA le dio a la DC, es muy probable que ello influenciara la decisión del partido de abandonar las negociaciones en julio y comenzar a apoyar a los golpistas.

¿Cuál fue el apoyo de EE.UU. a Pinochet después del golpe?

Tenemos un registro de las reuniones y mensajes secretos enviados a Pinochet y la Junta Militar, el apoyo incondicional de Kissinger, e incluso los múltiples contactos entre la CIA y el jefe de la Dina, Manuel Contreras. Nuestro rol en el golpe y lo que vino después permanece como una oscura mancha en la historia de la política exterior de Estados Unidos.

¿Qué falta por desclasificar sobre Chile?

Los principales documentos que permanecen secretos son los archivos de inteligencia sobre el rol del general Pinochet en la operación Cóndor y el asesinato de Orlando Letelier y Roni Moffitt. Hay aproximadamente 300 documentos que implican a Pinochet, pero se mantienen secretos con el argumento de que pueden ser usados para juzgarlo en Estados Unidos.

Una nota enviada el 21 de septiembre de 1973 desde la oficina central de la CIA en Langley Park a Santiago anunció la reducción del presupuesto que originalmente Washington, la CIA y el Departamento de Estado habían destinado para acciones encubiertas en Chile. "La situación ha cambiado tan drásticamente desde el 20 de agosto, fecha de la última aprobación del presupuesto del Comité de los 40, que debemos empezar todo de nuevo", decía el documento.

La comunicación a 10 días del golpe de Estado marcó el inicio de una discusión al interior del comité encabezado por el asesor de política Exterior del Presidente Richard Nixon, Henry Kissinger, sobre la conveniencia de seguir financiando organismos chilenos opositores a Salvador Allende. De acuerdo a los documentos desclasificados y publicados en el libro "The Pinochet File", de Peter Kornbluh, director del Departamento de Chile de los Archivos Nacionales de Seguridad de EE.UU. -y que La Tercera adelantará hoy y mañana-, la DC fue uno de los afectados por la nueva política tras una discusión de casi un año.

El debate tras el "11"

La CIA proponía renovar los fondos encubiertos para el conglomerado, incluyendo los pagos prometidos antes del golpe, además de un subsidio clandestino, que permitiera al partido -que se encontraba prácticamente en bancarrota- pagar las deudas. Según los informes desclasificados, a fines de noviembre la Agencia intentó reajustar el presupuesto de 1974 para la DC a US$ 685 mil y pidió, además, US$ 160 mil para asegurar las finanzas del partido desde diciembre de 1973 hasta abril de 1974.

Sin embargo, debido a la resistencia del Departamento de Estado a seguir financiando proyectos encubiertos en Chile, la CIA modificó -semanas más tarde- la propuesta secreta enviada al Comité de los 40. En un documento titulado "Petición (US$ 160.000) para el Partido Demócrata Cristiano", la Agencia solicitó al menos tres meses de financiamiento y un "pago final" que -según la CIA- le permitiría a la DC cubrir los gastos de principios de 1974 y desligarse de 12 años de respaldo encubierto de EE.UU.

En una reunión en oficinas de la Agencia de Inteligencia, en noviembre de 1973, el secretario suplente del organismo, Harry Shlaudeman, señaló que un subsidio encubierto a la DC le permitiría seguir apoyando al nuevo régimen, pero "debería ser extendido con el entendimiento de que después de determinada fecha, la colaboración terminaría". La CIA, por su parte, postulaba que era necesario respaldar a la DC para que pudiera competir con los partidos de izquierda una vez que Pinochet dejara el gobierno.

El embajador norteamericano en Chile, Eugene Popper, argumentó que respaldar a la DC era una forma de apoyar a la Junta. El financiamiento encubierto -señaló Popper en un cable- "ayudará a influenciar a la DC para que fortalezca sus políticas de mantener relaciones correctas con la Junta y evitar a toda costa una ruptura con el gobierno".

Sin embargo, los asistentes de Kissinger en el Departamento de Estado temían que Pinochet se molestara si detectaba un respaldo encubierto hacia fuerzas políticas. "¿Qué pasaría si la Junta descubre que EE.UU. sigue ayudando a los partidos en forma clandestina? Naturalmente nos preguntarían qué diablos estamos haciendo? Si pudiéramos decir que nuestro programa terminó con la caída de Allende, nuestra postura sería más digna de confianza", dice uno de los documentos del secretario adjunto, Jack Kubisch, que compila el libro de Kornbluh.

La reunión de Frei Montalva

Kornbluh también relata en "The Pinochet File" que el Presidente Eduardo Frei Montalva se habría reunido con el embajador Popper en abril de 1974, y que en dicha cita se habría tratado el tema de los fondos hacia la DC. Tras la reunión, Popper envió un cable -a través de canales de la CIA- apelando por la devolución de fondos que la DC había gastado "durante los días en que la oposición civil luchaba en contra del gobierno de Allende".

La insistencia del embajador llevó finalmente a un compromiso: como la CIA había prometido financiar a la DC antes del golpe, y el partido había tomado compromisos basados en esa promesa, la Agencia haría un pago secreto final, ajustado a la inflación, para cubrir todos los compromisos adquiridos por la DC entre el 1 de julio y el 10 de septiembre de 1973.

El 7 de mayo del '74, Kubisch escribió al asistente de Kissinger, Joseph Sisco: "Si el Congreso o la Junta preguntan sobre lo ocurrido, las autoridades norteamericanas podrán responder que no hubo operaciones políticas encubiertas después del golpe. Con el entendimiento que marcará el fin de nuestra asistencia encubierta al PDC, creo que deberíamos aprobar el pago".

Finalmente, el 11 de junio en un memorando secreto titulado "Término de la cuenta en Chile", marcado "fuera del sistema" para que la oficina de Seguridad Nacional no tuviera acceso a la comunicación, Kissinger aprobó el compromiso del Departamento de Estado y de la CIA. El 24 de junio, el Comité de los 40 autorizó los aportes finales a la DC.

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DEMOCRACIA CRISTIANA NIEGA APORTES DE LA CIA

Personeros que desempeñaron altos cargos en la DC durante el gobierno de Salvador Allende desestimaron ayer los antecedentes que aparecen en "The Pinochet File", que afirman que la CIA aportó fondos a la DC hasta después del golpe de Estado de 1973.

"Es una novela", afirmó el ex ministro Raúl Troncoso, para quien "queda de manifiesto que hubo una contradicción entre la CIA y el gobierno americano. Eso es propio de los americanos, que dejan papers de todas las cosas que hacen y después resulta que no tienen nada que ver con la realidad".

Troncoso añadió que "la DC no recibió apoyo del gobierno americano ni de la CIA ni de nadie para botar a Allende, no lo habría aceptado. Otros aceptaron y los americanos saben quiénes fueron".

El ex diputado y ex ministro Claudio Huepe dijo que quienes integraron la directiva en ese tiempo no manejaron información de ese tipo.

En tanto, el senador Rafael Moreno recordó que debido a este tema el partido realizó una investigación interna y no encontró evidencia de que el partido haya recibido aportes de la CIA.

NOTA DE PCS: Bien podrían haber agregado que los libros de cuentas financieras del partido "demuestran" que nunca hubo ningún ingreso de dineros norteamericanos, como si quienes los recibieron hubieran querido dejar constancia de ello y verse en la imposibilidad de negarlo después, como ocurre hoy.

Comentario escrito por Loreto Daza y publicado en la fogata digital.

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Cuando Salvador Allende - un marxista comprometido - perdió por sólo tres puntos las elecciones presidenciales chilenas en 1958, los Estados Unidos decidió que el resultado de las próximas elecciones, a realizarse en 1964, no podía dejarse en manos del azar ni de la democracia.

Washington lo tomó con mucha seriedad. Por ello, a comienzos de la administración de Kennedy, en 1961, se creó un comité electoral, compuesto de altos oficiales del Departamento de Estado, la CIA y la Casa Blanca. En Santiago en tanto, se formo un comité paralelo compuesto por miembros de la embajada de EE.UU. y de la CIA.

"La intervención norteamericana en Chile en 1964 era descarada y casi obscena," señaló un oficial de inteligencia que trabajaba en un área estratégica en aquel momento. "Mandábamos gente a todos lados, principalmente del Departamento de Estado, pero también de la CIA, con todo tipo de pretextos". En total, unos cien oficiales norteamericanos participaron en la operación.

Se comenzaron a crear las condiciones para las próximas elecciones, y como señaló un comité de investigaciones del Senado: "se establecieron relaciones operativas con los más importantes partidos políticos y se creó propaganda y mecanismos organizacionales con capacidad de influir sobre importantes sectores de la población". Se iniciaron proyectos "para capacitar y organizar a grupos 'anti-comunistas' entre los campesinos, en las poblaciones, entre los sindicatos, estudiantes, los medios de comunicación, etc.

Después de apoyar económicamente a varios partidos que no pertenecían a la izquierda, el equipo electoral eventualmente optó por el centrista Eduardo Frei, el candidato de la Democracia Cristiana, y la opción mas factible para impedir que Allende llegara al poder. La CIA pagó más de la mitad de los costos de la campaña de la DC. Esto es US$20 millones; cantidad que representaba más dinero por votante que la utilizada en las campañas conjuntas de Johnson y Goldwater realizadas el mismo año en los Estados Unidos. La mayor parte de los costos fueron destinados a la propaganda.

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La operación fue más exitosa de lo que se esperaba. Frei ganó un 56 por ciento de los votos en comparación con el 39 por ciento obtenido por Allende. Según la CIA, en su informe al Senado, "fue la más exitosa campaña anti-comunista que jamás se haya emprendido". La táctica era antes que nada dirigirse a la población femenina. De hecho, Allende ganó 67,000 votos masculinos más que Frei - en Chile. hombres y mujeres votan por separados - mientras que entre la población femenina Frei ganó por 469,000 votos. Este hecho pone en evidencia, una vez más, lo fácil que es manipular la mente de miles de personas, cualquiera que sea la sociedad.

¿Qué representaba Salvador Allende para provocar tal fiebre de actividad? Qué amenaza presentaba este hombre para que una de las naciones más poderosas del mundo lo atacara usando todos sus recursos técnicos y económicos? Según el Senado, el programa político de Allende tenía como objetivo: " redistribuir el ingreso (en un país donde el dos por ciento de la población recibía 46 por ciento del ingreso) y reformar la economía chilena, empezando por la nacionalización de las más importantes industrias, sobre todo en el rubro del cobre; una amplia reforma agraria; y mejores relaciones con los países socialistas y comunistas".

La administración norteamericana supo que con un hombre comprometido con esos objetivos, sólo podía esperar que dirigiera su país por un sendero independiente de las prioridades de la política exterior de los Estados Unidos y sus multinacionales. (Sin embargo, durante su administración, Allende demostró que su política también era independiente de la de otras naciones).

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"No veo por qué tenemos que quedarnos acá y ver cómo un país se torna comunista por culpa de la irresponsabilidad de su propio pueblo".

Así habló Henry Kissinger, principal asesor del Presidente de los Estados Unidos respecto de la seguridad nacional. Era el 27 de junio de 1970. El lugar, una reunión del Comité 40 del Consejo Nacional de Seguridad, y la gente a la cual Kissinger acusaba de irresponsabilidad inminente eran los chilenos que él temía votarían por Salvador Allende.

Los Estados Unidos no tardaron en actuar. En aquella reunión se aprobó incrementar el financiamiento de la campaña en contra Allende en US$300,000. La CIA empezó a disparar su campaña de des-información en contra del electorado chileno, con balas que decían: "Una Victoria de Allende significará represión estalinista". La propaganda 'negra' fue utilizada para socavar la coalición de Allende y a quienes lo apoyaban, creando división entre el Partido Comunista y el Partido Socialista, los principales miembros de la coalición. Y también entre el Partido Comunista y la Central Unica de Trabajadores, dominada por los comunistas.

Sin embargo, el 4 de septiembre de 1970, Allende ganó las elecciones por una minoría de votos. El 24 de octubre, el Congreso chileno se reunió para elegir entre Allende y el segundo ganador, Jorge Alessandri, del Partido Nacional Conservador. Según la tradición, Allende tenía asegurada la presidencia.

Los Estados Unidos tenían siete semanas para impedir que Allende llegara a ejercer como presidente. El 15 de septiembre, el Presidente Nixon se reunió con Kissinger, el director de la CIA Richard Helms, y el Procurador General John Mitchell. Los apuntes que Helms tomó durante la reunión se han hecho famosos: "Tal vez aún exista una posibilidad de un 10 por ciento, pero hay que salvar a Chile! ... no me interesan los riesgos que esto implica... hay US$10,000,000 disponible, más si fuese necesario... hay que desestabilizar la economía".

El Comité 40 autorizó que se utilizaran fondos para sobornar a los legisladores chilenos de modo que éstos votaran por Alessandri, pero pronto esta idea fue abandonada. Luego, y bajo fuerte presión por parte de Richard Nixon, los esfuerzos norteamericanos se concentraron en inducir a los militares chilenos para que llevaran a cabo un golpe de estado, después del cual suspenderían el voto del Congreso. A la vez, Nixon y Kissinger expresaron claramente a la Casa Blanca que no rechazarían del todo la opción de asesinar a Allende. Existe un documento de la Casa Blanca que presenta varias formas de lograr este objetivo.

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En tanto, la CIA deliberaba con varios oficiales de las Fuerzas Armadas que acogían la idea de un golpe de estado. (Según la CIA, existía cierta dificultad para encontrar tales oficiales, dada "la orientación apolítica y la inercia constitucional de los militares chilenos"). A aquellos interesados, se les garantizó que los Estados Unidos les entregaría todo el apoyo posible sin intervenir militarmente. Sin embargo, el principal obstáculo que estos militares golpistas enfrentaban era la fuerte oposición del Comandante en Jefe del Ejército, el General René Schneider, quien insistía en respetar el proceso constitucional. Este obstáculo tendría que ser "suprimido".

En la mañana del 22 de octubre de 1970, la CIA entregó ametralladoras y arsenal "esterilizado" a algunos de los conspiradores. (Antes ya les habían entregado gas lacrimógeno). Ese mismo día, Schneider murió de las heridas inflingidas durante un "intento" de secuestro mientras se dirigía a su trabajo. La CIA en Santiago comunicó a su casa central que al general lo habían asesinado con las armas que la agencia le había entregado a los oficiales golpistas. Posteriormente, sin embargo, la CIA declaró al Senado que los asesinos de Schneider no fueron los mismos hombres a los que se les había entregado las armas.

El homicidio no les sirvió a los conspiradores. Sólo fortaleció el respeto por la constitución dentro de las Fuerzas Armadas. Quedaba poco tiempo. Dos días después, la presidencia de Salvador Allende fue confirmada por el Congreso chileno. El 3 de noviembre de 1970, Allende tomó el poder.

Estaba todo dado para que se diera el conflicto entre dos experimentos. Uno era el experimento "socialista" de Allende, con sus objetivos de sacar al país del fango del subdesarrollo y dependencia, y terminar con la pobreza. El otro era, como lo describió posteriormente el Director de la CIA William Colby, "un prototipo o experimento de laboratorio para probar las técnicas de gran inversión económica destinada a desprestigiar y derrocar a un gobierno".

Aunque pocas características de este experimento eran únicas para la CIA, de hecho fue la intervención más multifacética emprendida por los Estados Unidos. Su realización introdujo una nueva palabra al idioma: la desestabilización.

"No se permitirá que ni una tuerca ni un tornillo lleguen a Chile bajo Allende," advirtió el embajador norteamericano Edward Korry una vez confirmada la presidencia de Allende. La economía chilena, tan dependiente de los Estados Unidos, era el punto débil del país, fácil de machacar. Durante los próximos tres años, el número de programas nuevos de asistencia económica proveniente de los Estados Unidos disminuyeron hasta prácticamente desaparecer. Algo parecido sucedió con los préstamos provenientes del US Export-Import Bank y el Inter-American Development Bank, en los cuales los Estados Unidos ejercían nada menos que veto. El Banco Mundial no autorizó ningún préstamo nuevo a Chile durante el período 1971-73. La asistencia económica y garantía a la inversión privada en Chile, de parte del gobierno norteamericano, sufrieron un serio retroceso, y el sector empresarial norteamericano recibió las órdenes de ponerle la soga al cuello a Chile.

En efecto, este boicot significó que muchos taxis y buses en Chile cayeron fuera de uso debido a que en Chile había una carencia de repuestos. Existían dificultades similares en las industrias de cobre, acero, electricidad y petróleo. Los norteamericanos se negaron a vender los tan necesitados repuestos a pesar de la oferta hecha por Chile de pagar anticipadamente y en efectivo.

La multinacional ITT, quien no necesitaba que se le instruyera sobre lo que debía hacer, declaró en 1970, a través de un recordatorio (Memorandum): "Una esperanza más realista para aquellos que quieren terminar con Allende es que una economía en rápido descenso provocará una oleada de violencia que terminará en un golpe militar".

A medida que la ayuda económica iba desapareciendo, y a pesar de sus propias advertencias, los Estados Unidos aumentó su asistencia militar a Chile entre 1972 y 1973 mientras entrenaba a militares chilenos en los Estados Unidos y Panamá. El gobierno de Allende estaba entre la espada y la pared, y se resistía a rechazar esa "ayuda," para no crear adversarios entre sus líderes militares.

Tal vez nada creó tanto descontento entre la población chilena como la escasez, las molestias cotidianas cuando no se podía encontrar un alimento favorito, o harina, o aceite comestible, o papel higiénico, sábanas o jabón, o el repuesto necesario para que funcionara el televisor o el auto. O, lo peor de todo cuando un adicto a la nicotina no podía encontrar tabaco. En parte, la escasez era el resultado de la transición que experimentaba el país, en la forma de nacionalización de ciertas empresas, experimentos en la administración por los trabajadores, etc. Pero esto no era nada en comparación con los efectos del boicot económico y las prácticas de las corporaciones norteamericanas, cuya presencia se sentía con tanta fuerza en Chile. Además surtieron efecto una serie de largas huelgas en el país, cuya prolongación fue posible gracias a la asistencia económica de los Estados Unidos.

En octubre de 1972, por ejemplo, un gremio de dueños de camiones del sector privado inició un paro con el fin de obstruir el transporte de alimentos y otros bienes de importancia, incluyendo en su boicot hasta los diarios que apoyaban al gobierno, vale decir que la sutileza no era lo más importante en un país tan polarizado. En seguida, una gran cantidad de negocios cerraron sus puertas - incontables pequeños-burgueses colaboraron para apretar la tuerca y agudizar las molestias públicas - y cuando abrían sus negocios, muchos se negaban a vender ciertas mercancías, como el tabaco, para después venderlas en el mercado negro a clientes dispuestos a pagar precios más altos. Luego, la mayoría de las micros del sector privado cesaron sus recorridos, y más encima, muchos profesionales y oficinistas en contra el gobierno dejaron sus puestos de trabajo, con o sin el apoyo de la CIA.

El principal objetivo de esta campaña era agotar la paciencia del público y hacerle comprobar que "el socialismo no puede funcionar en Chile". Sin embargo, la mayoría del pueblo chileno había sufrido peores privaciones antes del gobierno de Allende - privaciones de alimentos, vivienda, servicios de salud y educación, por ejemplo. Por lo menos la mitad de la población sufría de desnutrición. Allende, médico de profesión, explicaba su programa de leche gratis señalando que, "Hoy en Chile hay más de 600.000 niños con retrasos mentales a consecuencia de la mala alimentación durante los primeros ochos meses de sus vidas, cuando no se les proporcionaron las proteínas necesarias".

No fue asistencia económica el único apoyo que prestó la CIA a los huelguistas. Más de 100 miembros de los gremios profesionales y de patrones eran ex alumnos de la "Pequeña Escuela Anti-Rojos" dirigida por el American Institute for Free Labor Development de Front Royal, Virginia, el AIFLD. Este organismo, la principal organización laboral latinoamericana de la CIA, también ayudó a formar un nuevo gremio profesional en Chile, en mayo de 1971: la Confederación de Profesionales Chilenos. Los expertos laborales del AIFLD tenían más de 10 años de experiencia en el arte de fomentar disturbios económicos.

Los especialistas de la propaganda de la CIA lo pasaron bomba con el caos y la escasez, exacerbando ambos y fomentando el pánico. Todas estas técnicas, la saturación de la prensa, las útiles organizaciones creadas para cada objetivo y tan eficazmente utilizadas en 1964 y 1970, fueron apoyadas por la licencia ilimitada otorgada a la prensa. Había titulares y artículos que difundían rumores acerca de todo, desde la nacionalización hasta la carne podrida y el agua potable imbebible... "¡Caos Económico! Chile Al Borde De La Perdición!" se leía en los titulares con las letras más grande que se podían utilizar. Los medios de comunicación acudían al fantasma de la guerra civil, cuando no estaban literalmente haciendo un llamado directo a tal guerra... imprimían historias alarmistas que en cualquier parte del mundo hubiesen sido consideradas sediciosas. A su lado, lo peor de la prensa amarilla londinense o el diario norteamericano el National Enquirer, parecían serias revistas de odontología.

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Al parecer, los planes de contingencia del gobierno, fueron adquiridos por la CIA a través de agentes infiltrados en los varios partidos que constituían la coalición de la Unidad Popular. A los agentes de la CIA instalados en la jefatura del Partido Socialista - el partido de Allende - se les pagaba para "cometer errores en sus puestos de trabajo". En Washington, el robo era la táctica utilizada por la CIA para obtener documentos, los que fueron sacados de los hogares de varios funcionarios de la Embajada chilena. De hecho, la misma embajada, que había sido intervenido desde hace un tiempo, fue objeto de un robo en mayo de 1972 por parte de algunos de los mismos hombres que en abril de 1972 participaron en el robo de Watergate.

En marzo de 1973, la UP ganó un 44 por ciento de la votación en las elecciones de senadores, en comparación con el 36 por ciento que ganó en 1970. Se dice que fue el mayor apoyo obtenido por un partido en Chile después de más de dos años de gobernar. Los partidos de la oposición habían expresado públicamente su esperanza de obtener dos tercios del Congreso para poder bloquear a Allende. Ahora enfrentaban el prospecto de tres años más bajo Allende, sin la posibilidad de bloquear su creciente popularidad, a pesar de sus mejores y más deshonestos esfuerzos.

Durante la primavera y el verano, el proceso de desestabilización se intensificó. Hubo una serie de huelgas y manifestaciones, con otra huelga muy prolongada de los camioneros. La revista Time escribió; "Mientras la mayor parte del país sobrevivía con raciones limitadas, los camioneros parecían extrañamente bien equipados para una prolongada huelga". Un periodista preguntó a un grupo de camioneros huelguistas, que estaban acampando y comiendo "una abundante cena con carne, verduras, vino y empanadas" de dónde habían sacado el dinero para pagar los alimentos. "De la CIA', contestaron, riéndose.

Además de violencia, que incluyó el homicidio, hubo sabotaje diariamente. El 29 de junio de 1973, algunos militares y el movimiento Patria y Libertad, intentaron un fallido ataque sobre la Moneda.

En septiembre, los militares dominaban la situación. "Está claro", dijo el comité investigador del Senado, "que durante los meses de julio, agosto y septiembre de 1973, la CIA recibió informes de inteligencia sobre los planes para el golpe, de parte del grupo de militares que llevaron a cabo el exitoso golpe de estado del 11 de septiembre de 1973".

El papel norteamericano ese día fatídico fue uno de sombras y presencias. El golpe comenzó en la costa pacífica de Valparaíso con el despacho de tropas navales chilenas a Santiago, mientras los barcos de las fuerzas navales de los Estados Unidos se mantenían presentes, aparentemente con el fin de incorporarse a las operaciones de la marina chilena. Los barcos norteamericanos no se metieron en aguas chilenas, pero se mantuvieron en alerta. Un avión WB-575 - un sistema aéreo de control de comunicación - piloteado por oficiales de las Fuerzas Aéreas de EE.UU, patrullaba el cielo chileno. Simultáneamente, aviones estadounidenses de observación y de guerra aterrizaban en la base aérea de EE.UU. en Mendoza, Argentina, cerca de las fronteras chilenas.

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Washington no conoce otra herejía tercermundista peor que la independencia. En el caso de Salvador Allende, ésta se presentó de una forma particularmente provocadora: un marxista, constitucionalmente electo, dispuesto a respetar la constitución. Esto no era aceptable. Sacudió las mismísimas bases de la torre anti-comunista: la doctrina, cultivada durante décadas, que dice que los "comunistas" sólo pueden llegar al poder a través de la fuerza y el engaño, que se mantienen en el poder sólo a través de someter al terrorismo y lavado de cerebro a la población. Sólo había una cosa peor que un marxista en el poder: un marxista electo, en el poder.

Extracto del libro: Killing Hope. U.S. Military and CIA Interventions Since World War II. por William Blum, editado por Common Courage Pr., 1995.

Wednesday, December 13, 2006

Revelan documentos de agente de la DINA en Argentina ligado a muerte de Prats

Revelan documentos de agente de la DINA en Argentina ligado a muerte de Prats




La Nación

Andrés López Vergara

Los cerca de tres mil documentos enviados desde Argentina por el ex agente de la DINA Eduardo Arancibia Clavel al servicio de inteligencia fueron entregados ayer por la National Security Archive a la Universidad Alberto Hurtado, con la finalidad de que se conozca e investigue la forma en que Chile espiaba a las dictaduras del cono sur.

El periodista John Dinges –autor del libro “Operación Cóndor”- hizo posible la donación de los antecedentes, debido a que ubicó los oficios enviados por Arancibia y se encargó de sacarles fotocopias durante dos días a la documentación en el país trasandino.

“Uno de los oficios señala que en Argentina se teme que existan cerca de 22 mil muertos desaparecidos entre 1975 y 1978, cifra que supera ampliamente las mediciones oficiales sobre desaparecidos durante toda la dictadura trasandina”, dijo el periodista.

En tanto, la periodista Mónica González, quien por primera vez reveló la responsabilidad de Arancibia en la muerte del ex general Prats, declaró que “se debe buscar la verdad aunque signifique un sacrificio”.

Registros

Entre los oficios aparece que Chile observaba a los países colindantes cuatro meses antes de que estallara la crisis bélica con Argentina en 1978. En un documento que data de octubre de 1974, hace un catastro de los medios de la región y revela los nombres de “elementos marxistas” instalados en los puestos públicos como senadores, diputados y gobernadores de Argentina.

Tuesday, December 12, 2006

Blanlot condena discurso de nieto militar de Pinochet y espera medidas

2 de Diciembre de 2006


Blanlot condena discurso de nieto militar de Pinochet y espera medidas


"No es aceptable que un oficial en servicio activo pronuncie un discurso público, no importa las circunstancias, con ribetes políticos, y que además denoste a poderes del Estado”, manifestó la ministra de Defensa. Asimismo, dijo que las pifias que recibió en la ceremonia eran totalmente esperables.

La ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, condenó y consideró inaceptable el discurso del capitán de Ejército Augusto Pinochet Molina, nieto del fallecido Augusto Pinochet Ugarte, durante los homenajes militares al fallecido ex uniformado.

Blanlot dijo esperar que la institución castrense aplique medidas por las declaraciones de Pinochet Molina, quien durante su discurso calificó a su abuelo como "un hombre que derrotó en plena Guerra Fría al modelo marxista, que pretendía imponer su modelo totalitario", y reprochó la acción de los tribunales de justicia.

"No es aceptable que un oficial en servicio activo pronuncie un discurso público, no importa las circunstancias, con ribetes políticos, y que además denoste a poderes del Estado”, manifestó la secretaria de Estado. "Condeno esta actitud, y espero que el Ejército tome las medidas que corresponde tomar en estos casos”, agregó.

Consultada sobre su presencia en la actividad, afirmó que La Moneda reconoce la condición de ex jefe del Ejército de Pinochet, por haber sido nombrado en el cargo por un gobierno democrático, encabezado por el ex Presidente Salvador Allende.

"El Ejército y las Fuerzas Armadas son instituciones que le pertenecen a todos los chilenos, todos los chilenos son representados a través del gobierno, a través de la ministra de Defensa. Y no hay ninguna ceremonia militar de alto nivel que no se presidida por la ministra de Defensa", afirmó.

En se sentido, aclaró que "no podría haberse celebrado una ceremonia para un ex comandante en jefe en un recinto militar, sin la presencia del ministro de Defensa", por lo que tampoco pudo aceptar las peticiones públicas que hizo Marco Antonio Pinochet, para que se ausentara.

“No fue por faltar el respeto a la familia, todas las que han tenido una pérdida merecen respeto, pero no podíamos aceptar la decisión porque no era un funeral privado. Si hubiese sido así, donde ellos deciden quiénes están presente y quiénes no, no podría haber sido en un recinto militar, ni con la presencia de uniformados”, enfatizó.

Pifias esperadas

En otro plano dijo que no le extrañaron, sino que por el contrario los esperaba, los abucheos de los que fue víctima cuando llegó a la Escuela Militar, las que atribuyó a sectores de la sociedad que todavía no se reconcilian.

“Yo esperaba las pifias. Creo que representan los síntomas de una sociedad que no se ha podido reconciliar en un 100%, que todavía están una disposición de resentimiento, rencor, y odio, y sabía que iba a haber de esta gente en la ceremonia”, explicó.

Consultada si entregó las condolencias a la familia Pinochet, sostuvo que su sola presencia las representa, pero que de todas formas se reunió en forma privada con Lucía Hiriart.

“Yo le presenté mis condolencia a la señora Lucía antes de entrar a la ceremonia, creo que ella las acogió con altura de miras. Mi sola presencia representa las condolencias del gobierno a alguien que ha fallecido, ahora en este caso le hablé a ella como persona, no como ministra de Defensa”, dijo.

Por otra parte, restó importancia a la denominación de Capitán General que el propio Pinochet se impuso mientras fue jefe del Ejército, y que este martes el actual titular de la rama castrense, Oscar Izurieta, refrendó. “Creo que no hay que perderse en detalles, ni en simbolismos que pueden ser importantes para algunos”, comentó.

Finalmente, descartó que los funerales y los roces que éste ha producido con autoridades de gobierno, signifiquen un retroceso en las relaciones cívico-militares. “Las relaciones entre el poder civil y el mundo militar han cambiado en lo absoluto, al contrario, creo que la gente que está en servicio activo entiende perfectamente que la actitud del gobierno fue acompañarlos en esto. Diría más bien que la aprecian esta actitud”, sostuvo.
El Mostrador

MINISTRA PAULINA VELOSO AFIRMÓ QUE PINOCHET LLEGÓ A PRESIDENTE A TRAVÉS DE CIRCUNSTANCIAS VIOLENTAS

MINISTRA PAULINA VELOSO AFIRMÓ QUE PINOCHET LLEGÓ A PRESIDENTE A TRAVÉS DE CIRCUNSTANCIAS VIOLENTAS


Molestia en La Moneda por inserción del Ejército

Al ser consultada, la ministra Paulina Veloso explicó que “no la he leído”, pero -acto seguido- arremetió con un inquisidor: “¿Dice en la inserción que fue Presidente de Chile por haber tomado por las armas la Presidencia?, ¿dice eso?”.



Carolina Miranda
La Nación

La Moneda confirmó -en la tarde del domingo 10- que el Ejército organizaría las exequias del general Augusto Pinochet. Sin embargo, el Gobierno desconocía que la institución castrense suscribiría una inserción en “El Mercurio”, donde junto con lamentar el deceso del militar se lo reconoce no sólo como ex comandante en jefe de la institución, sino que también como ex Presidente de la República.

Si bien en el Ejecutivo nadie se refirió de motu proprio al tema, la inserción generó malestar, pues hacia alusión precisamente al hecho que el Gobierno evitó: admitir la condición de ex Jefe de Estado de Pinochet, asunto que motivó que sólo se le rindieran honores como ex comandante en jefe del Ejército.

Este punto -además- ya había sido abordado con el Ejército en al menos dos ocasiones. La primera, en agosto, cuando el comandante en jefe Óscar Izurieta señaló que creía que de no haber cambios en la situación procesal de Pinochet, esperaba que La Moneda rindiera honores de ex Presidente al momento de su muerte, y el lunes 4 de diciembre, una semana antes del deceso, cuando el militar sufrió un infarto agudo al miocardio.

Por ello, el hecho no dejó de causar sorpresa en palacio, donde -en todo caso- el hecho no fue interpretado como un intento de provocación de la institución castrense.

Al ser consultada por la cuestión, la ministra secretaria general de la Presidencia, Paulina Veloso, explicó que “no la he leído”, pero -acto seguido- arremetió con un inquisidor: “¿Dice en la inserción que fue Presidente de Chile por haber tomado por las armas la Presidencia?, ¿dice eso?”.

Tras declinar referirse a si el comunicado ha sido un error del Ejército, Veloso -una víctima de las violaciones de los derechos humanos- reconoció que si bien el ex jefe castrense “fue ex Presidente, son las circunstancias en que llegó a ser Presidente, llegó por circunstancias extremadamente violentas”.

En este sentido, explicó que en Chile los honores “se dictan cuando existen circunstancias especiales y puede ser a una personalidad nacional o extranjera, porque la norma no lo establece para jefes de Estado”.

En este caso, precisó, Pinochet enfrentaba “circunstancias políticas especiales y procesales muy complejas, era una persona que tenía varios procesos por crímenes. Esas circunstancias son suficientes como para que el Gobierno tomara las decisiones que tomó”.

“Hay circunstancias políticas y procesales que son claras para el país que lo afectaban (a Pinochet) al momento de su muerte, que creo que son muy nítidas y lo que hizo el Gobierno es lo correcto desde el punto visto ético y jurídico también”, explicó.

Fundamentos

En el Ejército, en todo caso, restaron dramatismo a la inserción, argumentando que no se buscó irritar a La Moneda, sino que sólo expresar el sentir de la institución por el fallecimiento de quien fuera su comandante en jefe por 25 años. Si bien en el mundo castrense se respetan las decisiones del Ejecutivo, se considera que no admitir la condición de ex Presidente de la República de Augusto Pinochet es desconocer una parte de la historia de Chile.

En este sentido, explican, hay leyes vigentes que fueron firmadas por Pinochet y él hizo entrega del mando del país en 1990 a Patricio Aylwin en el Congreso, por lo tanto poner en duda su condición también es cuestionar este paso que dio inicio al proceso de transición democrática.

En este contexto también se deben entender las declaraciones del general Óscar Izurieta respecto de los honores de ex Presidente de la República al ex jefe castrense al momento de su muerte si es que no había cambios en su situación procesal.

Por otra parte, en el Ejército aún se recuerda el hecho de no haber rendido honores militares al ex comandante en jefe del Ejército, Carlos Prats, quien fue asesinado en 1974 en Buenos Aires -junto a su esposa Sofia Cuthbert- por agentes de la DINA. Esta decisión sólo comenzó a ser reparada cuando la institución castrense incluyó a Prats y René Schneider en el libro “Al servicio de Chile”, que describe la labor realizada por los jefes castrenses entre 1813 y 2002 y cuando en 2004, el entonces comandante en jefe de la institución, Juan Emilio Cheyre, decidió reparar el error y rendir honores póstumos al asesinado general.

En esa ocasión, Cheyre señaló que “esta ceremonia regresa a su sitio lo que no debió estar separado de la historia militar de las últimas tres décadas. Cerramos una herida abierta con un deber reglamentario incumplido, porque la dignidad del cargo alcanzado por el general Prats no merece la mezquindad del olvido o de la indiferencia”. Es precisamente esta situación la que el Ejército no quiere volver a repetir, como un paso más del proceso de reconciliación con su historia y el país que comenzó en 1998. LN

Monday, December 11, 2006

Ex prisioneros politicos de Dawson rechazamos homenajes funerarios para el dictador

Ex prisioneros politicos de Dawson rechazamos homenajes funerarios para el dictador

y demandandamos reparacion justa y digna

La muerte de Augusto Pinochet, en este Día Internacional de los DDHH, nos recuerda que los derechos básicos de cientos de miles de chilenos fueron vulnerados por una práctica sistemática de agentes estatales durante la dictadura militar que encabezó entre 1973 y 1989 en Chile.

Como ex prisioneros políticos de los Campos de Concent;ración de Isla Dawson y Magallanes, asociados en el Proyecto de DDHH Dawson2000.com y la Agrupación de DDHH Orlando Letelier, valoramos la decisión de la Presidenta Michelle Bachellet de no brindar funerales con honores de Estado para el dictador. Por otro lado, rechazamos los honores que se le brindarán como ex comandante en jefe del ejercito porque violó su juramento de defender la Constitución y la Democracia, encabezando un sangriento golpe de Estado caracterizado por crímenes de lesa humanidad.

La extensión de las violaciones de DDHH la sabemos los miles de chilenos quienes fuimos afectados directamente por estos crímenes. La brutalidad de estas acciones la sintetizan los diversos centros de detenciones y tortura establecidos a lo largo de Chile – graficado entre otros por los campos de concentración de Isla Dawson en el medio del Estrecho de Magallanes. En estos centros encerraron y torturaron los cuerpos y los sueños de chilenos que pensaban distinto y buscaban una sociedad mejor para Chile.

Las violaciones de DDHH durante la dictadura militar incluyeron ejecuciones, secuestros, torturas, detenciones, confinamientos en campos de concentración, sometimiento a consejos de guerra, relegaciones y exilio. Pinochet murió sin haber sido condenado por su responsabilidad en estos crímenes. En realidad, a más de 33 años del golpe militar, la inmensa mayoría de los violadores y responsables de estos crímenes siguen impunes. El avance en el ámbito de reparación integral a las personas que se le violaron sus derechos ha sido lento y es cuantitativamente mínimo.

Dentro del contexto dado por la muerte del dictador y de las violaciones de DDHH cometidas por el Estado de Chile durante la dictadura militar, llamamos al Estado y a la Sociedad de Chile a comprometerse con una política de reparación integral, justa y digna para con las víctimas de prisión política y tortura.

Por Dawson2000.com

Elie Valencia, Miguel Loguercio, Héctor Aviles

Por la Agrupación de DDHH Orlando Letelier

Baldovino Gómez, Gerónimo España

10 de Diciembre del 2006, día internacional de los DDHH

Sunday, December 10, 2006

Periodismo Independiente: Muri ó Pinochet: ha quedado trunca la justicia de los hombres.

Periodismo Independiente: Murió Pinochet: ha quedado trunca la justicia de los hombres.

El pueblo sale a las calles a celebrar muerte del dictador

En un poema escrito en 1983, en plena dictadura, que está contenido en el libro Miedo al Miedo, escribí el poema Requiem, imaginando la muerte del tirano. 23 años más tarde, la Historia ve partir a un criminal que con su muerte escapó finalmente a la justicia de los hombres.

Cronología de los procesos que tenía en su contra Augusto Pinochet

EL DIA QUE HA MUERTO AUGUSTO PINOCHET:
"EN CHILE NO SE MUEVE UNA HOJA SIN QUE YO LO SEPA"
" DOS EN UNA TUMBA...UNA FORMA DE AHORRO"

10 de Diciembre de 2006
EL MOSTRADOR


Cronología de los procesos que tenía en su contra Augusto Pinochet


1998

- 12 enero: Primera querella por genocidio, secuestro, asociación ilícita e inhumación ilegal, presentada por la dirigente comunista Gladys Marín.

- 21 septiembre: Investido como senador vitalicio, viaja a Londres con pasaporte diplomático para someterse a una operación.

- 17 octubre: Detenido por orden del juez español Baltasar Garzón, quien solicita su extradición.

- 10 diciembre: Garzón lo procesa por genocidio, terrorismo y torturas.

1999

- 8 de octubre: El juez británico Ronald Bartle da luz verde a la extradición de Pinochet a España para ser procesado por delitos de lesa humanidad.

2000

- 2-3 marzo: Tras 17 meses de arresto y por razones de salud es liberado y regresa a Chile.

- 8 agosto: La Corte Suprema confirma su desafuero por el caso "Caravana de la Muerte".

- 8 noviembre: Le prohíben abandonar el país por la solicitud de extradición de Argentina por el crimen en ese país del general chileno Carlos Prats.

- 1 diciembre: El juez Guzmán ordena su procesamiento por las 74 víctimas de la "Caravana de la Muerte".

2001

- 29 enero: Guzmán ordena su arresto domiciliario.

- 14 marzo: El juez le concede la libertad provisional y ordena su filiación policial.

- 9 julio: La Corte de Apelaciones archiva temporalmente la causa por razones de salud.

2002

- 1 julio: La Corte Suprema sobresee definitivamente a Pinochet en el caso "Caravana de la muerte" por "demencia vascular moderada".

2004

- Julio: El informe de un subcomité del Senado de EEUU revela que el banco estadounidense Riggs ayudó a Pinochet a ocultar entre 4 y 8 millones de dólares.

- 21 julio: El juez Sergio Muñoz inicia la investigación sobre sus cuentas secretas y el patrimonio familiar.

- 26 agosto: La Corte Suprema ratifica el desafuero de Pinochet por la "Operación Cóndor".

- 13 diciembre: Procesado por su responsabilidad en los crímenes de la "Operación Cóndor".

2005

- 27 enero: El banco Riggs de EEUU se declara culpable de ocultar cuentas de Pinochet con 10 millones de dólares.

- 25 febrero: Garzón cuantifica en casi 1.500 millones de euros la responsabilidad civil de Pinochet.

- 1 abril: Pinochet es sobreseído definitivamente en el caso del asesinato de Carlos Prats.

- 7 junio: Se le retira la inmunidad por acusación de fraude fiscal, pero es exonerado en el caso "Operación Cóndor".

- 6 julio: Es desaforado en relación con la "Operación Colombo".

- 15 septiembre: La Corte Suprema ratifica el sobreseimiento de Pinochet en la "Operación Cóndor".

- 19 octubre: La Corte Suprema ratifica desafuero por el caso "cuentas secretas".

- 27 octubre: Sometido a exámenes psiquiátricos, en la causa de la "Operación Colombo".

- 16 noviembre: Declarado mentalmente apto para un juicio.

- 23 noviembre: Procesado por delitos de corrupción y fraude tributario, y se ordena su arresto domiciliario.

- 28 diciembre: El juez Montiglio ordena el fichaje de Pinochet como procesado en el caso Colombo y le concede la libertad provisional bajo fianza de 24 millones de pesos.

- 30 diciembre: La Corte de Apelaciones de Santiago aprueba su desafuero por malversación de fondos públicos.

2006

- 9 enero: Queda en libertad provisional en su procesamiento por tres crímenes de la "Operación Colombo".

- 11 enero: Desaforado por dos homicidios de presos políticos cometidos por la "Caravana de la Muerte" y queda en libertad condicional bajo fianza en su procesamiento por tres víctimas de la "Operación Colombo".

- 23 enero: La esposa, cuatro de los cinco hijos de Pinochet y una nuera son procesados por delito tributario y quedan bajo arresto domiciliario, por presunta evasión tributaria por más de 3.500 millones de pesos. Quedan en libertad tras pagar la fianza.

- 7 abril: La Corte de Apelaciones de Santiago ratifica su procesamiento por evasión tributaria y uso de pasaportes falsos.

- 21 abril: Desaforado por la Corte Suprema por su responsabilidad en 37 secuestros en el marco de la "Operación Colombo".

- 29 mayo: Se le incoan 4 procesamientos por secuestro de cuatro personas desaparecidas, en el marco de la "Operación Colombo".

- 17 julio: Desaforado por los homicidios de dos presos políticos cometidos por la "Caravana de la muerte".

- 18 agosto: Desaforado por malversación de fondos públicos tras el descubrimiento de las cuentas secretas.

- 8 septiembre: Desaforado por vez primera por delitos de tortura en relación con el centro de detención "Villa Grimaldi".

- 12 octubre: Desaforado por asociación ilícita y secuestro y secuestro del químico y agente secreto Eugenio Berríos.

-18 octubre: el juez Alejandro Solís interroga a Pinochet por su responsabilidad en 36 casos de secuestros (desapariciones), y 23 de tortura en "Villa Grimaldi".

- 20 octubre: La Corte Suprema autoriza a Garzón para que le interrogue por traspaso de fondos.

- 25 octubre: El Gobierno anuncia que existen 9.000 kilos de oro, valorados en unos 160 millones de dólares (127 millones de euros), en un banco de Hong Kong, que pertenecerían a Pinochet, aunque la entidad bancaria niega dicha situación.

- El abogado Pablo Rodríguez, a cargo de la defensa de Pinochet niega que el ex dictador tenga 9.000 kilos de oro en un banco de Hong Kong, al afirmar que el único oro que posee es el de su anillo matrimonial.

- 30 octubre: El ex dictador chileno quedó bajo arresto domiciliario tras ser procesado por secuestros (desapariciones), torturas y un homicidio en el marco de los crímenes cometido en el centro de detención de Villa Grimaldi.

- 8 noviembre : La Corte de Apelaciones de Santiago aprobó un nuevo desafuero contra el ex dictador Augusto Pinochet, esta vez por las torturas y desaparición en 1974 del sacerdote católico español Antonio Llidó Mengual, informaron hoy fuentes judiciales.

- 8 noviembre: La Corte de Apelaciones concedió la libertad provisional a Pinochet, que estaba desde el pasado 30 de octubre bajo arresto domiciliario por su presunta responsabilidad en los crímenes de "Villa Grimaldi".

- 14 noviembre: Pinochet no responde al interrogatorio por exhorto requerido por el juez español Garzón, quien investiga los movimientos de dineros efectuados por el ex dictador chileno durante su detención en Londres (1998-2000).

- 14 noviembre: La Corte de Apelaciones de Santiago ratifica el procesamiento a Pinochet como autor de secuestros (desapariciones) y torturas cometidas en el centro de detención de Villa Grimaldi.

- 25 noviembre: Pinochet cumple 91 años envuelto en una maraña de juicios por violaciones a los derechos humanos y corrupción, y asume, a través de un comunicado leído por su esposa, la responsabilidad política del régimen de facto que encabezó durante 17 años.

- 27 noviembre: El juez Víctor Montiglio procesa al ex dictador y ordena su arresto domiciliario como presunto autor del secuestro y homicidio de dos presos políticos cometidos por la "Caravana de la Muerte", en 1973.

- 3 diciembre: Pinochet sufre un ataque cardíaco y un edema pulmonar y es ingresado en el hospital militar de Santiago en estado estable.

Thursday, July 27, 2006

EL NUEVO HERALD ANALIZA OFERTA DE CONTRERAS DE DENUNCIAR A PINOCHET POR NARCOTRÁFICO

Era una oferta-amenaza. Así calificó la embajada de Estados Unidos en Chile la promesa que hizo el temido ex general chileno Manuel Contreras de involucrar a la familia de Augusto Pinochet en el negocio del narcotráfico.

La sombra del narcotráfico sobre el clan Pinochet

GERARDO REYES
El Nuevo Herald 23 de julio, 2006


Según el cable secreto fechado en 1989, los servicios de inteligencia estadounidenses se enteraron de que Contreras estaba dispuesto a hablar de los vínculos de un hijo de Pinochet con la droga.

''Probablemente se refiere a Marco Antonio'', especuló entre paréntesis el funcionario de la embajada de Estados Unidos en Chile refiriéndose a uno de los cinco hijos del dictador.

Además, advertía el cable, Contreras está amenazando con desacreditar al candidato a la presidencia George Bush (padre), a cambio de que Estados Unidos baje la presión por el caso del asesinato del ex ministro chileno Orlando Letelier en 1976, del cual Contreras estaba acusado.

Obtenido en el 2000 por la fundación privada National Security Archives de Estados Unidos, el telegrama no parece haber merecido ningún seguimiento.

A juzgar por la anotación al margen de la embajada estadounidense en Santiago, lo más seguro es que no se le prestó mayor atención.

''Contreras es el hombre más peligroso de Chile'', dice la anotación. ``Se está sintiendo bajo extrema presión por el caso de Letelier''

En cuanto a la amenaza contra Bush, la embajada las desestimó con el argumento de que debía ser una de tantas versiones infundadas que apuntaban a que Bush, cuando era director de la CIA, encubrió la culpabilidad de cubanos que trabajaban para esa agencia en el asesinato de Letelier.

Hoy, 17 años después, Contreras quiere hablar de la oferta, no de la amenaza.

Quiere insistir en que los Pinochet se enriquecieron con el narcotráfico. Por ello, en medio de sus declaraciones relacionadas con muertes y desapariciones, ha pedido a un juez chileno que se le escuche su testimonio en relación con el negocio de la droga y la familia que gobernó en Chile de 1973 a 1988.

Según sus aseveraciones, en una planta del ejército el asesinado ex agente de la policía secreta Eugenio Berríos produjo cocaína que Marco Antonio comercializaba.

Hasta ahora solo se conocen sus palabras, no sus pruebas.

Marco Antonio presentó una demanda por difamación.

''Contreras es un mentiroso, un canalla, que se escuda en mentiras para decir cosa'', declaró el hijo de Pinochet al incoar la querella.

El martes pasado el fiscal Héctor Barros, jefe del departamento contra el crimen organizado, interrogó en la cárcel militar Cordillera a Contreras, quien se encuentra recluido cumpliendo una condena a 12 años por la desaparición de un detenido.

Las declaraciones de Contreras han revivido una larga historia colmada de coincidencias bochornosas y asociaciones cuestionables en el mundo del narcotráfico por parte de los Pinochet, pero es una historia, según los expertos, que clama por pruebas contundentes como las que sirvieron de base el año pasado -cuentas bancarias, cheques, transferencias cablegráficas - para presentar los cargos de corrupción en contra de gobernante por el manejo de unos $25 millones.

El escenario de fondo es claro. Es sabido que en la guerra internacional contra el comunismo que promovió Pinochet, se forjaron alianzas entre narcotraficantes y mercenarios anticomunistas. La pregunta es cuándo y cómo se mezclaron los dineros de las conspiraciones con las cuentas bancarias personales y en qué forma participaron Pinochet y su hijo.

Bajo la premisa de que los fines justifican los medios, los dividendos de la cocaína obtenidos por narcotraficantes cubanoamericanos sirvieron para financiar varios planes siniestros en la década de los ochenta.

Así describen la situación Saul Landau John y John Dinges, autores del libro Asesinato en Washington sobre la muerte de Letelier: ''Los gángsters y traficantes de drogas también tenían su parte en este sofisticado juego. Pinochet entregó a la DEA un avión lleno de traficantes de cocaína detenidos después del golpe militar. El gobierno de Allende, recién derrocado, fue culpado del tráfico. Contreras podría así colocar a sus propios hombres en los laboratorios de cocaína y en los puntos de distribución, bajo protección de la DINA''. Y agregan: Las enormes ganancias fueron destinadas a fortalecer el presupuesto clandestino de la DINA. La parte de los cubanos fue a sus bolsillos y a la causa anticastrista''.

El problema con Contreras es que su testimonio está limitado por el riesgo de que termine implicándose él mismo, según explicó a El Nuevo Herald el periodista chileno Rodrigo de Castro, autor del libro sobre Chile y el narcotráfico La Delgada Línea Blanca.

''Quienes han investigado esta cara criminal oculta de la dictadura, saben por qué Manuel Contreras no entrega información dura, capaz de constituir pruebas concretas en contra -en este caso- de Augusto Pinochet'', afirmó de Castro ``No lo hace porque acabaría incriminándose a sí mismo''.

En cualquier caso, la historia reciente ha mostrado que los Pinochet, no han podido cerrar las compuertas del pasado y ésta podría ser una nueva vertiente de enredos que está a punto de abrir otra más.

''Contreras es un mentiroso patológico, pero los Pinochet han estado involucrados en tantas cosas ilícitas que es mejor esperar a ver qué sale de todo esto'', comentó Peter Kornbluh, director del proyecto de Chile en el National Security Archive.

Dinges, profesor de periodismo de la Universidad de Columbia, dijo a El Nuevo Herald que aunque no ha profundizado en el tema del narcotráfico y la dictadura, ``miraría con escepticismo las declaraciones de Contreras si no existe corroboración''.

El hecho de que un hijo de Pinochet estuviera supuestamente de alguna manera involucrado en el narcotráfico, agregó, ``no involucra a su padre, pero si eres presidente del país probablemente vas a ayudarlo a escapar de la justicia''.

Lo más novedoso que se conoce hasta ahora de Contreras es un documento obtenido por el reportero Jorge Molina Sanhueza, compañero de de Castro en el diario oficial La Nación de Chile, en relación con un testimonio reciente de Contreras

De acuerdo con el documento citado por Molina y que fue entregado por Contreras a la justicia, la fortuna amasada por el ex dictador se debe al tráfico de drogas realizado por su hijo Marco Antonio junto al empresario chileno de origen sirio Edgardo Bathich Villarroel y el químico Berríos de la DINA.

''La producción, señala el informe, era enviada a Estados Unidos y Europa, donde el pariente político de Bathich, el famoso traficante internacional de armas y drogas Munzer Al Kassar, la distribuía para posteriormente enviar remesas a las distintas cuentas que el clan Pinochet mantenía en el viejo continente y EEUU'', explicó Molina.

Bathich, descrito como un hombre que se reodeaba de hermosas mujeres, era amigo y socio de Marco Antonio. Según de Castro, ambos se asociaron en 1986, en las empresa Bathich Motoren Ltda y luego, cuando ésta cambió de nombre, a Chile Motores S.A.

El gran fiasco que puso en evidencia las malas compañías de Marco Antonio fue el arresto de Bathich en junio de 1992 en el aeropuerto de Barajas, España, en compañía de un personaje de largos prontuarios internacionales: el narcotraficantes y contrabandista de armas Al Kassar.

Pero quizás el eslabón más intrigante de la conexión chilena de las drogras que adquiere hoy una gran importancia para dilucidar el papel de los Pinochet, es el ciudadano greco colombiano americano chileno, Frankel Iván Baramdyka Rodríguez.

El paradero de Baramdyka es desconocido. El Nuevo Herald habló con dos abogados de Estados Unidos que lo representaron en un caso civil y otro penal, pero ambos informaron que había perdido su rastro.

Baramdyka fue condenado en 1993 por la Corte del Distrito Sur de California.

a ocho años de prisión y cinco años de libertad vigilada por cargos de confabularse para importar cocaína.

La base de datos del Buró de Prisiones de Estados Unidos refleja que se le dio de alta del sistema federal de prisiones el 31 de octubre del 2001. En junio del año pasado el juez Audrey B. Collins negó una moción de Baramdyka, quien actúa sin abogado defensor, para anular la supervisión.

Sin embargo, Baramdyka ha dejado un abundante rastro de su vida de aventurero y negociante oportunista que ha sido corroborado en algunos aspectos por periodistas pero no por los tribunales.

En una declaración extrajudicial de mayo de 1987 aportada a la corte de California y rendida originalmente en Chile, Baramdyka sostuvo que nació en Colombia el 25 de noviembre de 1953. Su padre reside en Estados Unidos y su madre, Leonor Rodríguez, en Colombia.

A los 16 años, ''por razones financieras'' amigró a Estados Unidos y obtuvo la ciudadanía. Después de prestar servicio militar en la armada de Estados Unidos, se empleo en varias compañías de camiones de transporte de carga dominadas por mafias sindicales en California.

Harto de las investigaciones del FBI por las actividades de esas organizaciones con las cuales terminó comprometido, decidió regresar a Bogotá donde conoció a unas personas que lo involucraron en el negocio del narcotráfico a través del envío de flores a Estados Unidos.

De simple correo de dinero y drogas, Baramdyka pasó a ser un importante narcotraficante con capacidad para operar dos aviones que transportaban cocaína entre Colombia, México, Haití y Costa Rica.

El encausamiento de la corte federal de Califonia de 1986 los acusa de haber introducido a Estados Unidos 1.2 toneladas de cocaína.

En un un punto de su carrera de narcotraficante Baramdyka se colgó la dudosa medalla de haber participado en la operación de ''drogas por armas'' para los combatientes antisandinistas en Nicaragua con el respaldo de la CIA.

En Los Angeles, donde vivía, conoció a funcionarios del consulado chileno que, según él estaban involucrados en el sumnistro de éter y acetona para laboratorios de narcotraficantes colombianos. Para esa época Marco Antonio era funcionario consular en Los Angeles. Sin emabrgo Baramdyka ha dicho que no tuvo contactos directos con ninguno de los hijos de Pinochet

Su situación se complicó, explica Baramdyka, en mayo de 1985 cuando la policía confiscó $600,000 en efectivo que guardaba en su casa producto de las ventas de cocaína. Para su sorpresa la policía lo dejó libre. Temiendo que los miembros de la organización de narcotráfico lo asesinaran por la pérdida del dinero, sacó todos su ahorros de los bancos y envió a su esposa chilena y a sus hijos a Chile.

La organización le entregó un pasaporte a nombre de Trinidad Moreno con el que viajó a Chile, explicó. Además del dinero, el gobierno le confiscó un avión Merlin III y joyas evaluadas en $11,000, bienes que ha tratado infructuosamente de recuperar en un proceso civil en Estados Unidos.

En Santiago fundó la empresa Seafood Pacific Processing, agregó

Baramdyka fue arrestado en Chile a raíz de una solicitud de extradición por el encausamiento en California.

Durante una entrevista con el periodista de Castro en la prisión, el acusado aseguró que en octubre de 1985 recibió una visita de un emisario con el mensaje de que Alvaro Corvalán, el jefe de Operaciones de la CNI, deseaba hablar con él.

Baramdyka explicó al periodista que en el restaurante Rodizio de Apoquindo, Corvalán le dijo que sabía perfectamente con quien estaba hablando y le pidió su asesoría para encontrar comprador de 75 kilos de cocaína que su organización tenía en Las Bahamas. ''De inmediato, Baramdyka lo puso en contacto con un cubano dueño de una compañía de seguros en Miami, quien compró la mercadería a $43 mil el kilo'' agregó.

La relación con Corvalán acercó a Baramdyka a los círculos del poder. Según su testimonio el capitán Jorge Portus, jefe de seguridad de la Planta de Químicos de Talagante del ejército de Chile le presentó a Bathich.

Allí, explica de Castro, Baramdyka escuchó lo que Bathich tenía que comunicarle.

''Me dice que él puede ayudarme'', relató Baramdyka. ``Me dice que tiene excelentes relaciones con el general Pinochet y con los Servicios de Seguridad. Me cuenta que mueve cantidades importantes de cocaína. Que entra la droga al país en los motores usados que trae por tierra desde Brasil a su empresa Bathich Motoren. También usa helicópteros y camiones que traen minerales de Bolivia. Pero ese no es un problema: Alvaro Corvalán se preocupa de la seguridad del ingreso y del transporte de la cocaína dentro de las fronteras de Chile. Es en el exterior donde sus operaciones presentan dificultades. Me dice que tiene buenos contactos en Cancún, México, y en las Islas Vírgenes. Tiene también un sistema de correo con las azafatas y pilotos de LAN Chile para ingresar cocaína a Miami. Pero ahora están empeñados en transportes masivos. Me pide que lo ayude a ampliar sus contactos en Colombia. Ellos trabajan casi exclusivamente con Fabio Ochoa y con sus tres hijos, los hermanos Ochoa Vázquez''

LOS DUEÑOS DE CHILE

Revista Punto Final
Los dueños de Chile

"Los dueños de Chile somos nosotros, los dueños del capital y del suelo; lo demás es masa influenciable y vendible; ella no pesa ni como opinión ni como prestigio". Lo dijo hace más de un siglo Eduardo Matte Pérez, bisabuelo de Eliodoro Matte Larraín, actual mandamás de una de las pocas familias que continúan controlando el grueso del Producto Interno Bruto (PIB) de Chile.




Esa declaración, que podría apropiársela cualquiera de los líderes de los grupos económicos de hoy si se atrevieran a igual franqueza, inspiró el título del libro del periodista Ernesto Carmona, editor internacional de la revista La Huella. En Los dueños de Chile, primer libro publicado por Ediciones La Huella, este profesional de larga trayectoria en Chile, Argentina y Venezuela, desenreda la maraña de los grupos económicos y corporaciones extranjeras que controlan el país. Son los nuevos dueños de Chile.

Desde esa posición, actúan como poder fáctico interviniendo en todos los ámbitos del quehacer nacional, mientras desde los medios de comunicación bajo su tutela intentan convencer a la "masa influenciable" que el mercado y el poder del dinero no tienen ideología.

Como la concentración de la riqueza y la expansión de la pobreza es un fenómeno planetario acentuado por la globalización neoliberal, Ernesto Carmona inserta este estudio de la realidad nacional en el cuadro de los más ricos del mundo y de América Latina. Según el Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) de julio de 2002, el 1% de la población mundial tiene el mismo ingreso que el 57% de la población más pobre. El ranking mundial de Forbes 2002 (Los más ricos del mundo) incluye 497 multimillonarios de 46 países -casi la mitad es de Estados Unidos-. En conjunto, poseen un millón 590 mil 400 millones de dólares, ’más de cien veces el valor de las exportaciones chilenas de un año bueno’. En el otro extremo, la cuarta parte de la humanidad, alrededor de 1.500 millones de personas, vive con menos de un dólar por día. ’Los dueños de Chile’ es más que una mera entrega de información y material de consulta -algo valioso por sí mismo-. Es también un relato entretenido y agudo, un periodismo sin censura que deja al descubierto los numerosos hilos que entretejen y sostienen la dominación de una súper élite en un país que comparte la vergüenza con México y Brasil de tener la más desigual distribución de ingresos a nivel global.

Entre los 25 latinoamericanos más ricos consignados por Forbes en los últimos años -poseedores de más de 1.000 millones de dólares- hay tres chilenos: Andrónico Luksic, Anacleto Angelini y Eliodoro Matte. Ellos y sus familias son los principales grupos económicos del país que se disputan alternadamente el primer lugar entre los ricos de Chile.

Sus fortunas y las de otros se acrecentaron o adquirieron fuerte impulso durante la dictadura militar, pero se expandieron doblemente y se consolidaron en esta etapa de democracia. Indudablemente, han sido favorecidas por políticas de Estado, como las leyes laborales y la privatización de empresas y servicios que dejaron de pertenecer a todos los chilenos. No pagan impuestos por la explotación minera, como tampoco tributan por la extracción de recursos naturales, entre otras muchas franquicias.

Los jerarcas

Eliodoro Matte Larraín (1.500 millones de dólares, Forbes 2002)

La primera referencia histórica sobre los grupos económicos con que se encontró el periodista Ernesto Carmona fue la investigación realizada por el hoy presidente Ricardo Lagos en 1960 para obtener su título de abogado en la Universidad de Chile. En ese estudio, que se publicó con el título de ’La concentración del poder económico’ y donde el autor señalaba que ’la única y verdadera solución’ era la ’abolición de la propiedad privada de los medios de producción’, se identificaban once grupos económicos que controlaban las finanzas, la agricultura y el comercio. El único sobreviviente de aquella época es el grupo Matte, gestado a comienzos del siglo XIX por Luis Matte Larraín en alianza con la familia Alessandri a partir de la Papelera, actual holding Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC). Desde entonces, sus influencias se extendieron a todas las esferas de la vida nacional, incluyendo la cultura y educación, aparte de la política y poderes del Estado.

Fiel heredero de una familia tradicional y conservadora acostumbrada a hacerse valer en la sociedad chilena, Eliodoro Matte Larraín, ingeniero de 56 años con un master en la Universidad de Chicago y ex docente de la Universidad Católica, no sólo preside la CMPC, sino también el Centro de Estudios Públicos (CEP) y es vicepresidente del consejo directivo de la Universidad Finis Terrae. También financia el Centro de Investigación Científica de Valdivia, dirigido por Claudio Teitelboim. La familia Matte participa, además, en el Instituto Libertad y Desarrollo, Fundación Paz Ciudadana, Sociedad de Instrucción Primaria, Fundación Kast, Legionarios de Cristo y tiene presencia tanto en el consejo asesor de Canal 13 (Patricia Matte Larraín) como en el directorio de TVN (Bernardo Matte Larraín), aparte de las más representativas organizaciones empresariales.

Entre los haberes de los Matte Larraín están Forestal Mininco (filial de CMPC), con más de 400.000 hectáreas reclamadas por los mapuche; la empresa eléctrica Colbún; el Banco Bice, e inversiones forestales en Argentina. La CMPC posee la mayor fábrica de papel en América del Sur, con 150 mil toneladas anuales de producción, y controla y participa en más de treinta empresas de los sectores financiero, minero, sanitario, maderero, telecomunicaciones, energía, puertos e industria.

Como una evidencia más del poder de los Matte, se recuerda que la eléctrica Colbún-Nehuenco, que pasó a sus manos luego de ser privatizada, nunca fue multada a pesar de la crisis de abastecimiento de 1999 que mantuvo al país varios meses con apagones diarios.

Andrónico Luksic Abaroa (1.400 millones de dólares, Forbes 2002)

Andrónico no nació en cuna de oro. Hijo de padre croata y madre boliviana, nació hace 74 años en Antofagasta. Tras pasar por la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, se fue a Francia. En dos años y medio reunió un pequeño capital negociando moneda en el mercado negro. Tenía sólo 23 años cuando regresó a Antofagasta y adquirió un porcentaje de la concesionaria Ford. Luego compró una mina, Portezuelo, a unos franceses aventureros, y la revendió a una empresa japonesa... en medio millón de dólares. Siguió comprando acciones en compañías cupreras, pesqueras y bancarias hasta que en 1985 adquirió Anaconda Chile y Anaconda International, propietarias de la mina Los Pelambres, que hoy se explota a ritmo acelerado con participación de empresas japonesas.

El grupo Luksic es propietario de los holdings Quiñenco (industrial y financiero) y Antofagasta (el conglomerado minero más grande de capital chileno), que manejan los hijos de papá Andrónico: Jean Paul, Andrónico y Guillermo. Las ganancias del grupo en 2001 ascendieron a 325 millones de dólares. Sus negocios giran en torno a Madeco (que a su vez controla cinco empresas en Argentina), CCU, Lucchetti (que también está en Buenos Aires y brega por instalarse en Lima), hoteles (como el Carrera) y empresas turísticas en Croacia.

Otra de las ’gracias’ de Andrónico padre es que siempre ha sabido estar bien con quienes están en el gobierno, desde la Unidad Popular hasta nuestros días. En enero de 2001 logró controlar el Banco de Chile mediante un polémico préstamo de 120 millones de dólares del Banco Estado. Esto le permitió fusionarlo con el Banco Edwards, también de su propiedad. Jean Paul Luksic, a cargo del negocio minero, tiene colaboradores y amigos en la Concertación. Escándalos que han merodeado a Andrónico hijo y otros miembros del clan -como los denunciados en el libro ’Impunidad diplomática’, de Francisco Martorel, hasta hoy prohibido en Chile, así como el encuentro en Lima con Vladimiro Montecinos-, han sido silenciados y, al parecer, olvidados.

Anacleto Angelini Fabbri

A este ítalo-chileno de 88 años el ránking Forbes le atribuyó 2.300 millones de dólares en 1996, pero en los años posteriores no ha sobrepasado los 1.000 millones, probablemente por grandes inversiones efectuadas en estos años. Pero es previsible un pronto ascenso. La rentabilidad de las empresas de Angelini triplicó la del grupo Matte en 2001, con utilidades globales 1.137 millones de dólares.

Al llegar de Italia, en 1948, don Anacleto creó la empresa Pinturas Tajamar con otros inmigrantes, luego se alió con inversionistas extranjeros en una empresa constructora, y se hizo socio y administrador del fundo ’La Fortuna’. En los 50 ingresó al incipiente negocio de la industrialización de la pesca con las empresas Eperva e Indo, y comenzó a elaborar harina de pescado. Esa actividad fue y es su fuerte. El grupo Angelini se fortaleció durante la dictadura en el área pesquera, donde hoy es dueño del mayor complejo existente en Sudamérica, y se expandió al sector de inversiones por medio de empresas holdings. También entró en el campo de la fabricación de celulosa a través de su participación en Copec, empresa que concentra la mayoría accionaria de las plantas de celulosa Arauco y Constitución, como también de forestal Celarauco. A comienzos de 2001 tomó el control de Copec, compañía que domina el 40% del mercado de combustibles y cuyas ganancias subieron ese año a 567 millones de dólares, 43% de aumento respecto del 2000.

Angelini también tiene intereses en la minería y sectores de servicios, finanzas, transporte marítimo y electricidad. Es el segundo exportador del sector pesquero y uno de los mayores productores de harina y aceite de pescado en el mundo. La explotación forestal de sus empresas es la que más contribuye a la pérdida anual de 7 mil hectáreas de bosque nativo en Chile, en tanto sus proyectos de producción de celulosa han generado diversos conflictos ambientales.

Aunque mantiene un bajo perfil público, Anacleto Angelini ha intervenido en el medio empresarial y político a través de su ex mano derecha, Felipe Lamarca, fiel transmisor de su pensamiento mientras presidió la Sofofa y la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC). Y así como don Anacleto se movió en las sombras en contra de las reformas laborales, con igual fuerza subterránea propugna la nueva Ley de Pesca que favorece a los grandes armadores.

Los otros grandes

José Said Saffie Nacido en Arequipa (Perú), es heredero de una familia con fuerte raigambre en el sector textil que derivó al área financiera. Posee la cuarta fortuna de Chile, aunque actualmente tiene más intereses en Argentina y Brasil que en nuestro país. Es presidente del BBVA-BHIF, vicepresidente de Embotelladora Andina, presidente de Parque Arauco S.A., director de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras A.G. y consejero de la Universidad jesuita Alberto Hurtado. Las empresas del grupo Said (exceptuando Parque Arauco y Edelpa) obtuvieron 149 millones de dólares por concepto de utilidades en 2001.

Ricardo Claro Valdés Abogado de 65 años, asesor del Ministerio de Relaciones Exteriores durante la dictadura militar, admirador de Pinochet y conservador a ultranza, autoerigido guardián de ’la moral y las buenas costumbres’. Ricardo Claro es propietario del holding Cristalerías Chile que, a su vez, controla un consorcio de viñas. Es dueño de empresas metalúrgicas y turísticas, servicios, inmobiliarias y fábricas de plásticos, entre otras. Posee concesiones portuarias, tierras en la zona de conflicto mapuche y medios de comunicación -’El Diario’, Megavisión y el cable Metrópolis Intercom-, donde ha impuesto memorables censuras. Controla la Compañía Sudamericana de Vapores y también participa en la empresa mediática Internet Holding (en asociación con el más importante grupo mexicano, Slim) y en Editorial Zig-Zag. Con todo, también tiene amigos en la Concertación, como Andrés Zaldívar, Jaime Estévez y Enrique Krauss. Colabora con María Ayuda y el Hogar de Cristo. Preside la junta directiva de la Universidad de Santiago (Usach).

Se define como autoritario. Las huelgas de los trabajadores portuarios contra las privatizaciones y la rebelión mapuche lo han hecho clamar contra la ’anarquía’. Su fortuna se inició con la compra de la empresa Elecmetal durante la Unidad Popular, donde se le relaciona con la entrega de seis trabajadores después del golpe militar quienes posteriormente aparecieron asesinados.

Los dueños ’chicos’

’Los dueños de Chile’ consigna muchos otros nombres. Por ejemplo, los de líderes de 44 grupos empresariales nacionales exitosos destacados por el diario ’Estrategia’ (15 de noviembre 2001 y 1 de abril de 2002). Entre ellos se encuentran:

Reinaldo Solari Magnasco (Falabella e inversiones en Argentina). Carlos Hurtado Ruiz Tagle (Entel). Juan Hurtado Vicuña (Almendral, Colbún, Consorcio Financiero). Manuel Cruzat Infante (CB Capitales, CB Inmobiliaria). Alvaro Saieh Bendeck (CorpBlanca, VidaCorp, Copesa, empresa propietaria de los diarios ’La Tercera’ y ’La Cuarta’, revista ’Qué Pasa’ y radio Zero). Juan Gálmez Couso (Almacenes Paris). Fernando Larraín Peña (Santa Carolina, Loncoleche, Watt’s).

En esta lista no todos son propietarios, también hay ejecutivos, colaboradores y gestores como Oscar Guillermo Garretón Purcell (Iansa, Puerto de Ventanas, Anagra); Juan Manuel Casanueva Préndez (GTD Teleducto, GTD Telesat, GTD Internet); Víctor Bezanilla Saavedra (Besalco, Autopista del Sol, Infraestructura 2000, Autopista Los Libertadores, Hotelera Norte-Sur), y Hernán Briones Gorostiaga (Cemento Bío Bío, Inacesa, Ready Mix), entre otros.

En otra categoría se encuentran políticos de diversas tendencias que han ido acumulando capital propio con empresas en pleno crecimiento, generalmente bajo alero del Estado, como Sebastián Piñera Echeñique (LAN Chile), el senador Marco Cariola Barroilhet (Pathfinder), Eduardo Frei Ruiz Tagle (Sigdo Koppers), Hernán Büchi Buc (director de numerosas empresas), José Piñera (creador del plan laboral) y el senador Sergio Fernández.

Dictador del pensamiento

Aunque se quedó un tanto atrás en la pirámide de los dueños de Chile, Agustín Edwards Eastman mantiene el poder que le confiere ser propietario de ’El Mercurio’ y una cadena de trece diarios regionales, además de presidir la Fundación Paz Ciudadana, institución que impone una filosofía represiva y cumple el papel de asesorar al Ministerio del Interior en políticas de ’seguridad ciudadana’. ’Viejos conspiradores que consiguieron fondos de la CIA para desestabilizar el gobierno de Salvador Allende y provocar la muerte de un mandatario legítimo, junto a encubridores de numerosos crímenes cometidos por la dictadura militar, aparecen con frecuencia en ’El Mercurio’ recibiendo distinciones de Fundación Paz Ciudadana’, escribe Ernesto Carmona. Y de paso, recuerda que la comisión investigadora del senador Frank Church, de Estados Unidos, estableció que ’El Mercurio’ recibió millones de la CIA para ayudar a derrocar a Allende. El grupo Edwards tuvo desde siempre cercanía y afinidad con el grupo Matte, proveedor del papel para sus periódicos. Pero, además, según ’Los dueños de Chile’, Agustín Edwards le debe a los Matte su rehabilitación como ’figura pública’ en los años posteriores a la dictadura.

Otros ’influyentes’

La nómina de ’influyentes’ se alarga con José Yuraszeck Troncoso y ex ministros o funcionarios de la dictadura militar, entre ellos, Carlos Cáceres Contreras (miembro de los directorios de Almacenes París, Carozzi y otras sociedades); Miguel Poduje y Jorge Selume (socios de Alvaro Saieh): Sergio de Castro (ex presidente de Provida, actualmente con inversiones inmobiliarias), y el ex yerno de Pinochet, Julio Ponce Lerou, quien de la nada fue convertido en dueño de Soquimich y sus filiales, además de enriquecerse con negocios forestales y ganaderos.

Los dueños extranjeros

De las veinte empresas más grandes de Chile, nueve son propiedad o están controladas por capitales extranjeros. Se concentran en el área de servicios y minería. Cuatro tuvieron ventas superiores a 1.000 millones de dólares entre 1999-2000. Y las tres primeras pertenecieron alguna vez al Estado:

Enersis (64% propiedad de Endesa España): 4.284 millones de dólares. Endesa (38,4% de Endesa España): 1.622 millones de dólares. Telefónica CTC Chile (43,6% de Telefónica España): 1.602 millones de dólares. Minera Escondida Ltda. (100% propiedad de la australiana Broken Hill Proprietary y la británica Río Tinto): 1.174 millones de dólares.

 Fuente Revista Punto Final (Chile)

Sunday, July 23, 2006

Periodismo Independiente: No a las guerras preventivas

Periodismo Independiente: No a las guerras preventivas

La comunidad internacional debe parar el genocidio.

Beneficiados por reparación Riggs esperan cobrar

Si Ud. está en esta situación, infórmese a través del blog de la Fundación Salvador Allende, haciendo click aquí

CRIMENES EN COLONIA DIGNIDAD




Domingo 23 de julio de 2006


¡Quemados con fósforo químico!


Gerhard Mücke, jerarca de la secta de Parral, encaró a su jefe, Paul Schäfer, exigiéndole que asuma su responsabilidad. Contó al juez las dramáticas horas finales de los prisioneros dentro del fundo. Los desenterraron en 1978, quemaron químicamente sus restos y tiraron las cenizas al río Perquilauquén.

Con las luces encendidas de la vieja retroexcavadora Fuchs, Erich Fege salió ya oscuro desde el sector habitado del fundo y se alejó cinco kilómetros hasta el sector Chenco, dentro de Colonia Dignidad. Tenía la orden de Schäfer de cavar un hoyo ancho y profundo. Fege, nacido en Alemania en 1926, hizo la excavación y por radio le mandaron: “¡Aléjate 200 metros del lugar y mantente alerta!”.

Un grupo de efectivos del Ejército estaba ya dentro del predio. Venían desde Parral, pero pertenecían a la Escuela de Artillería de Linares. El “Doc”, como le decían a Schäfer los militares, llamó a Gerhard Mücke y le ordenó conducir a los huéspedes hasta la fosa cavada por Fege. Él obedeció sin chistar y, con trato amistoso, guió a los visitantes. Al acercarse al lugar indicado, Mücke (mosquito) se retrasó un poco, pero antes les mostró el sitio preparado. Desde una camioneta, los militares bajaron a un grupo de detenidos, presumiblemente cinco, los mataron a tiros y los arrojaron a la fosa. Mücke, el guardaespaldas de “Glasaugen” –como también le decían a Schäfer por su ojo de vidrio–, llamó a Fege por radio para que acercara la máquina: “¡Ahora tapas el hoyo y no preguntas nada!”, le ordenó. Enseguida guió a los oficiales, suboficiales y soldados hacia las casas de Dignidad, donde el “Doc” los agasajó con los típicos manjares de la tradición bávara. Dentro de las alambradas de la secta caían y desaparecían los primeros prisioneros políticos. Habían transcurrido sólo algunas semanas desde el golpe militar de 1973. Otros prisioneros –colonos sometidos por la violencia y el terror impuesto por Schäfer y sus jerarcas– sobrevivían bien alimentados en el predio, pero sufriendo como peones al servicio del rigor maléfico. Pocos días después, Schäfer repitió la orden a Fege. “¡Sales oscuro!”, le dijo. Con la antigua Fuchs que operaba con un sistema de huinchas, el alemán enfiló hacia el mismo lugar y cavó otro hoyo similar. Un nuevo contingente del Ejército arribó al fundo desde las cercanías. Cumplida la tarea, Fege volvió a alejarse a la espera de que lo llamaran por radio, poco después de escuchar los disparos. Presumiblemente, esta vez los detenidos también fueron cinco. Murieron de la misma manera y tuvieron el mismo destino. El agasajo se repitió. “Glasaugen” era un excelente anfitrión, aunque muy mal vecino.

LOS DESAPARECIDOS DE PARRAL

El macabro ritual se repitió al menos dos veces más. En total, durante los dos meses tras el golpe, al interior de Dignidad fueron eliminados y sepultados “unos 20” prisioneros, recuerda Mücke en el proceso judicial contra Colonia Dignidad. Cifra que se aproxima a los 22 parralinos que desaparecieron entre septiembre y octubre de 1973 en cuatro oportunidades distintas. Primero, el 26 de septiembre, cinco detenidos fueron trasladados desde la cárcel de Parral a un lugar desconocido por orden del gobernador de la zona, el hoy coronel (R) de la Escuela de Artillería de Linares Hugo Cardemil Valenzuela. Otros cinco desaparecieron desde la comisaría, entre el 11 y el 15 de octubre de 1973. El tercer grupo, también de cinco, desapareció el 13 de octubre desde el retén policial de Catillo, a unos 10 kilómetros de Colonia Dignidad. Y, por último, el 23 de octubre fueron sacados siete prisioneros desde la cárcel de Parral por orden de Cardemil. Los datos coinciden con los recuerdos de Mücke y Fege. Ellos no mencionan a otros detenidos eliminados en la colonia, aunque sí señalan que en 1974 llegó otro montón de prisioneros, pero después fueron sacados por la DINA hacia un destino desconocido.

Pero el autor material de las 40 mil fichas de amigos y enemigos de la colonia, empresarios, militares, curas, monjas y autoridades políticas de diversas épocas, el “filósofo” Gerd Seewald Lefevre, presentado siempre como el “director de la escuela de Villa Baviera”, devela que otros prisioneros sí desaparecieron desde el fundo. Menciona a Hernán Sarmiento Sabater y Haroldo Laurie Luengo, detenidos en Parral; Pedro Merino Molina, en Coronel; Adán Valdebenito Olavaria; en Lota, y a José Hilario San Martín Llancán, que no figura en ninguna lista oficial, y a otro de apellido Santibáñez. Todos corresponden al período de 1974, año en el que fue internada una gran cantidad de prisioneros en Dignidad. En aquel tiempo, Schäfer le comentó a Seewald: “Sie dürfen nicht überleben” (ellos no deben sobrevivir). Los mencionados aparecen en fichas incautadas el año pasado en el predio alemán.

“TODOS FUERON QUEMADOS”

Corría 1978 cuando un día Schäfer convocó a su fiel “tío Mauk”, como llamaban a Mücke, y le ordenó: “¡Hay que limpiar el fundo! ¡Anda, sácalos y deshazte de ellos!”. El pintor de brocha, como se autodenomina Mücke ante los jueces, pidió ayuda a Rudy Collen y Willy Malessa. La “limpieza” les tomó un par de semanas. Fue durante ese año cuando por orden de Pinochet se inició a la “Operación Retiro de Televisores”. En las distintas guarniciones militares se debían ubicar las fosas clandestinas, desenterrar los cuerpos de los detenidos asesinados y lanzarlos al mar, amarrados a un trozo de riel para hacerlos desaparecer definitivamente. La alarma había sonado en los cuarteles poco después que en una mina abandonada en Lonquén fueran ubicados los restos de 15 campesinos desaparecidos. Aunque se sospechaba, hasta ahora no se sabía que la orden también llegó a Colonia Dignidad.

Esta vez la vieja Fuchs la manejó Collen, mientras el “tío Mauk” dirigía las obras y se ensuciaba las manos enguantadas. El trabajo avanzó bajo la supervisión del “Doc”, empeñado en cumplir la orden de su general. Tras desenterrar los cuerpos ya putrefactos, “aunque aún con partes blandas”, como recuerda “Mauk”, éste y Collen metieron a cada uno en un saco bien amarrado y luego puesto dentro de otro “que tenía una sustancia que era fósforo y que quemaba fuertemente. Todos los cuerpos fueron quemados”, confesó Mücke. Cuando la siniestra operación concluyó, “las cenizas se arrojaron al río Perquilauquén en un camión”, dijo el alemán con su gruesa voz de barítono a mal traer. Y afinó más el cálculo: “Fueron entre 18 y 21 cuerpos y conté cuatro o cinco fosas”. Una versión, aún más escabrosa, no confirmada pero no ajena a la sofisticada ferocidad de los “benefactores”, indica que los desechos se los habrían arrojados a los chanchos.

FRENTE A FRENTE

Veintiocho años después, encarcelados y respondiendo a la justicia por los crímenes de lesa humanidad, en julio pasado Mücke y Schäfer fueron careados. Mücke enfrentó a su jefe por primera vez: “¡Basta! Ya está bueno que reconozcas tu responsabilidad. Tú diste las órdenes y después me dijiste: ahora hay que limpiar el fundo. ¡Sácalos, y deshazte de ellos!”.

Schäfer miró a Mücke con frialdad y en mal castellano dijo: “No tengo idea de qué me habla este señor”. Mücke contraatacó: “¡Los militares entraron al fundo por orden tuya y tú me ordenaste que los guiara por los caminos interiores!”. “Bueno, ellos entraban a la villa y hacían lo que les daba la gana, eran el Gobierno. Es cierto que pasaron centenares de militares y carabineros. Llegaban sin avisar. Pero de eso que tú dices no sé nada. ¡Estuvimos 40 años juntos, Gerhard, y todo lo que se hizo se decidió en comunidad!”.

“¡No, señor, usted daba las órdenes!”, le espetó “Mauk”.

Decepcionado, “Mosquito” se sumaba a lo que un par de semanas antes habían sido las duras quejas ante la justicia de otro peligroso hombre del politburó de Dignidad, Kurt Schnellenkamp, en contra del “Ewige Onkel” (el “Tío Permanente”): “Paul nos engañó a todos y más encima se quedó con nuestro dinero”. Algo parecido había proferido en el juicio “el filósofo” de las fichas, Seewald. Nacido en 1922, sostiene que estudió filosofía en la Universidad de Hamburgo y ahí aprendió “a fichar”. “Él nos manejó a todos”, manifestó. Ahora, todos se sentían engañados por la sagacidad extrema del ex cabo nazi que, según cuentan, no perdió el ojo en la guerra, sino desatándose la amarra de los bototos con un tenedor.

DE CARRASCO A MERTINS

“Ku”, como todavía llaman a Schnellenkamp dentro de Dignidad y por fuera sus amigos chilenos, tenía razones de sobra para estar enojado con el “Doc”. Por años, fue él quien dio la cara por el sur y el norte para cumplir la orden de Schäfer de conseguir armas y municiones para defenderse “de los comunistas”. Tarea que cumplía en paralelo como jefe de la planta chancadora de Bulnes, donde producen ripio y otros materiales que todavía venden a empresas de la construcción e, incluso, dicen, al Estado.

Es en sus recientes palabras en el proceso de Colonia Dignidad donde aparecen nuevos nombres de altos oficiales que, durante la dictadura, tuvieron estrechos lazos con la secta. Dedicado a conseguir pertrechos de guerra o chatarra militar que creativamente transformaban dentro del fundo, afirmó que “fue en esta oportunidad cuando tomé contacto con algunos señores oficiales de Concepción, como Washington Carrasco, Luciano Díaz Schneider y Dante Iturriaga, y otros cuyos nombres en este momento no recuerdo”. Si de ellos también recibieron prisioneros que llevaron al predio, no lo dice. Asimismo se relacionó con suboficiales armeros de distintos regimientos del país, con los que también conseguía algunas armas y municiones bajo cuerda “a cambio de quesos y cosas de ese tipo”. Los alemanes habían decidido incrementar su arsenal, que más tarde fue “subiendo de pelo” y sofisticación, por ejemplo, en negocios con el traficante de armas internacional y ex oficial de las SS hitlerianas Gerhard Mertins. El mismo “Ku” admitió los contactos que, acompañado por Helmuth Seelbach, otro alemán de la colonia, tuvo con Mertins en sus fundos de Durango (México) y Bonn (Alemania). Éste se transforma en el primer reconocimiento abierto de estos negocios con Mertins hecho por un miembro de la jerarquía de esta asociación ilícita criminal.

A SOLAS CON WILLOUGHBY

A “Ku” la memoria tampoco le falla para recordar que un día de 1974 condujo el bus Mercedes Benz de la colonia hasta el estadio de Talca: “El viaje fue para trasladar hasta Villa Baviera a unos 15 prisioneros. Cuando llegué de vuelta los dejé en el galpón de las papas en medio de la noche y le dije a Paul: ¡misión cumplida!”. Qué pasó con ellos después no está seguro, dice, pero afirma que le parece que la DINA los sacó en un bus.

En julio de 1974, Schäfer dijo a Schnellenkamp: “Me vas a llevar al fundo Las Palmas, entre Melipilla y Las Cabras. En el camino hablamos”. Cuando arribaron al lugar, Schäfer le explicó: “Bueno, ahora me esperas aquí porque tengo una reunión importante con el señor Federico Willoughby, él es como un ministro de nuestro Gobierno”. “Ku” sostiene que esperó cerca de una hora. Cuando el “Doc” salió y partieron de vuelta en el vehículo, le contó: “El agente de la DINA Miguel Becerra murió en la villa, y no conviene que se sepa que murió adentro. Cuando lleguemos, tú y Rudi [Collen] van a cargar su camioneta en el Magiruz [Deutz, un camión] con su cuerpo adentro. Lo sacan, en Parral bajan la camioneta con su cuerpo, Rudi se vuelve, y tú conduces la camioneta hasta la carretera en Linares. Te desvías por algún camino no muy transitado y lo dejas ahí, sentado al volante. Que parezca cualquier cosa. Alguien te va a seguir para traerte de regreso”.

“Así lo hice. El cuerpo ya estaba descompuesto. Creo que Becerra, a quien apodamos “Uno” porque siempre andaba solo y vivía con nosotros adentro, quería salirse de la DINA”, contó “Ku” en el proceso. Quién sabe por qué, “Glasaugen” pareció recobrar el don del recuerdo cuando, interrogado por el episodio Becerra, expresó casi en una alegoría: “Alguien vino un día a mostrarme una manzana mascada que estaba en la pieza de Becerra. Corté un pedazo y se lo di a las lauchas. Cayeron muertas de inmediato. A Becerra le gustaba comer de noche una manzana. Mi teoría es que lo envenenaron, por lo de las lauchas, creo.

EL PERRITO DE MAGAÑA

El operativo militar que los alemanes llamaron “Cerro Gallo”, monte ubicado al este del río Perquilauquén, que cruza el predio de 17 mil hectáreas, se realizó en 1974. Según Mauk, “Ku”, Fege y un nuevo testigo, Franz Baar –un chileno robado a sus padres cuando niño y adoptado ilegalmente–, a Dignidad llegó una tarde un contingente de unos 500 efectivos del Ejército. Durmieron dentro y al amanecer salieron de cacería, pero humana, apoyados por helicópteros. Ninguno dijo hasta ahora si se detuvo gente, aunque algunos lo presumen. Sin embargo, el episodio arrojó otro nombre desconocido hasta ahora –fuera de los de Manuel Contreras, Pedro Espinoza y el mismísimo Pinochet, que se pasearon por el fundo–. Un oficial de apellido Magaña que, según los testigos, pertenecía al Regimiento Chacabuco de Concepción, iba a cargo del operativo. “Andaba con un perrito bajo el brazo”, recordaron Baar y Mücke. Lo que les pareció fuera de toda marcialidad militar fue que Magaña, antes de iniciarse el operativo rastrillo, armó un gran escándalo porque se le había perdido su mascota y puso a alemanes y soldados de cabeza a buscarlo. “Lo raro es que, cuando lo encontraron, se subió al helicóptero con la mascotita”, comentó socarronamente el “tío Mauk”.

Al final del operativo, Magaña le entregó a Schäfer un diploma de agradecimiento que decía: “Al General, Doctor y Profesor”. LND